Lázaro es un nombre de origen hebreo que proviene de la variante de Elazar, que significa 'Dios ha ayudado'. En la Biblia, Lázaro es conocido por ser el hombre resucitado por Jesús en el Evangelio de Juan. Quienes llevan este nombre suelen ser personas fuertes y resistentes, con una gran fe en Dios y un espíritu de superación.